12. ¿Dónde estoy…?
Pasan los días, pasa el tiempo,
noto como la vida se me escapa
de entre mis frágiles dedos.
Tan solo puedo mirar y observar
mientras sufro y me lamento.
¿Pena? no gracias.
No quiero jamás depender
de quien no esté dispuesto
nunca a su tiempo conceder.
Nunca supe lo que es el paraíso
tampoco quise conocerlo.
Pero con tan solo haberlo oído
no puedo evitar el deseo
de que me sea concedido,
aquí y ahora en vida pues
es lo único por mí conocido.
Mírarme, sonríeme, acaríciame, sedúceme, bésame, fóllame.
Tú eres mi paraíso.








“Siempre supe lo que es el paraíso
pues luche por conocerlo.
Pero con solo haberlo entendido
no puedo evitar el deseo
de que me fuera desprendido,
aquí y ahora anhelo pues
lo único por mí sufrido.
Mirarte un cumplido, sonreírte algo fingido, acariciarte renunciar a lo desconocido.
Tú das sentido al paraíso.”
Hacia mucho que no me pasaba por aquí, como siempre hilos del destino que vienen y van.
Conocidos que nunca se ven las caras por sus caminos, velando constantemente por su sin sentido.
La realidad hace más daño del que parece… siempre apoyé la idea que el conocer significa no temer… pero nunca se me pasó por la cabeza siquiera, pensar, que la realidad a veces se nos ofrece como dulces rosas con espinas….
A veces, quizás es mejor apartar la mirada a un lado e ignorar… pero no sirvo para eso…
Necesito saber, responder mis preguntas, y eso me lleva a sufrir…
Mientras no me lleve a la muerte todo estará bien…