4. El paladín y la Reina
Pobre de aquél paladín, que por aquél entonces aún desconocía que tras tantos buenos modales y alteza, se escondía grandes ansias de poder, conspiraciones y sobre todo mucho rencor.
Él y la reina enseguida congeniaron, de tal manera que nada más conocerse ya eran grandes amigos y a las pocas semanas este se convirtió en su confidente. Debido a esto muchas noches se quedaban despiertos hasta tarde, paseaban por los jardines y por los pasillos del castillo.
A ella le interesaban las aventuras del joven paladín, le pedía una historia casi todas las noches y éste se la solía contar mientras, tumbados, observaban la luna y las estrellas. Aquél paladín le aportaba conocimientos más allá de aquel castillo, sabiduría e información desconocida y casi oculta para la reina. La joven reina, compadecida por su dolor y desgracia, le acogió poco a poco entre algodones, le quería proteger como si de su hijo se tratase.
Él, en cambio, estaba mucho más interesado en la situación social del castillo, esa sociedad tan “jushta”, la sociedad escondida entre las relaciones directas e indirectas de la corte, había sentido cosas extrañas que desconocía, sensaciones que nunca antes había presentido, sensaciones como el engaño y la manipulación. La reina se convirtió en un puto de referencia, serenidad y madurez para él, todo lo contrario de lo que él inspiraba.
Muchos en el castillo empezaron a rumorear sobre su relación. “Pasan demasiado tiempo juntos”, decían algunos. “Pasean agarrados de la mano por los pasillos”, apuntillaban otros. “Yacen en los jardines juntos a la luz de la luna”, recriminaban los más poderosos.
Poco a poco las miradas de todos se fueron centrando en el joven paladín, considerado un novato en aquella sociedad y que, en tan corto periodo de tiempo, se había hecho con el favor de la reina y quizás algo más…
Aun así, a ellos dos no les importaba, eran felices así. Por otro lado el Rey confiaba en su Reina… o más bien en sí mismo.
- Hablas de mentiras, conspiraciones, engaños, manipulación, cuando en realidad lo habías presentado como la sociedad más selecta y justa del mundo. ¿Cómo es esto posible? –Preguntó la joven campesina muy intrigada y con gran curiosidad.
- Enseguida lo sabrás –Respondió el caballero antes de beberse de un trago su quinta cerveza.
29/07/2009 – 00:18am


‡ Ðalveen Leandor ‡

A pesar de todo, Ðalveen sigue vivo.... Aunque tan solo sea la sombra de lo que un día llegó a ser... Aunque jamás pueda volver a ser quién fue... Ðalveen... Still Alive...