3. La Carta
Ha ya mucho tiempo, vivió un joven paladín sin más escudo que su fe en la justicia y el honor. Ayudaba a los pobres y desamparados, luchaba en nombre de los débiles incluso contra ejércitos de diferentes reinos al mismo tiempo y casi siempre salía victorioso. Él y los que le seguían se hacían llamar los Lobos.
Se hicieron bastante famosos, llegó a reunir un gran grupo de valientes soldados formando un ejército. Reinos gobernados por ambiciosos soberanos les temían. Un día y en mitad de una batalla recibió una carta urgente de un lejano país, donde al parecer habían oído sus hazañas. En la carta solicitaban sus servicios para la corte de palacio del rey Jushto.
Este, atraído por el nombre del rey fue a visitarlo antes de decidir qué hacer. Llego a palacio y pasó allí varios meses comprobando como era el rey para el cual debería servir. En un principio toda la corte era muy selecta, él y su princesa eran un ejemplo de pareja ideal, todo parecía perfecto incluso las ideas del gran rey Jushto sobre igualdad y justicia calaron bien hondo en el paladín.
El paladín a cambio le enseño el arte de la guerra. Aunque lo que este desconocía es que el verdadero arte de la guerra se practicaba en oculto entre aquellos muros. La sociedad parecía de lo más selecta, pero con el tiempo vería la realidad.
- Erais desconocidos para mí, palabras en un blanco papel, reyes de un lejano país. Ahora sois mis reyes y yo vuestro más fiel paladín. –susurró con voz muy leve mientras pensaba profundamente con la mirada fija en el suelo.
- ¿Decías?
- Nada, nada.
- ¿Qué tal si se queda y me cuenta la historia completa? –preguntó ella mientras le ofrecía un poco de cerveza en una jarra oxidada.
- Con mucho gusto –respondió el aceptando su petición, a lo que continuó- Supongo que por 1 día más no habrá problema., mientras no salga de aquí no deberían encontrarme.
- Decidido pues, continúe con la historia.
24/06/2009 – 05:43pm


‡ Ðalveen Leandor ‡

A pesar de todo, Ðalveen sigue vivo.... Aunque tan solo sea la sombra de lo que un día llegó a ser... Aunque jamás pueda volver a ser quién fue... Ðalveen... Still Alive...